La Naturaleza, nuestro principio y nuestro final. Siempre evolucionando, siempre resistiendo a pesar de las heridas de nuestro maltrato.

No la destruyamos más, no permitamos quedar indiferentes al leer o escuchar vídeos como este. Actuemos en nuestro pequeño entorno sin esperar que sean los demás quienes protejan lo que nos alimenta, cuida e impulsa a crear nuevos horizontes.

Abrid los ojos y dejaros mecer por la belleza