ESCRITOS CON, Y DESDE, LAS TRIPAS

 

Hay días en los que los pensamientos fluyen como torrentes de agua fresca salpicando las teclas en su paso hacia el mar de mi pantalla, pero hay otros en los que desordenan el lenguaje con fogoneos que aparecen y desaparecen tan rápido que apenas si alcanzo a sujetarlos con el fin de elaborar su historia.

Y entre unos y otros están los que me trasladan a cada móvil u ordenador que me busca para enredarse con la creatividad de estas páginas, reír, conmoverse o empatizar con lo que adivina detrás de las letras.  Estos son los más firmes y los que nutren al resto para que broten sin cesar desde las tripas.

Por y para cada uno de vosotros, los que estáis al otro lado de la pantalla